En colombia hay unos 5.000 judíos, que representan un 0,0093% de nuestra población de 53 millones.
Es absolutamente absurdo que haya un rabino gritando “¡Viva Israel!” en la posesión de un presidente colombiano.
Es una imposición extranjera alevosa y violenta.
Si en el mundo no hay una agenda sionista de ultraderecha que alguien explique por qué Colombia (Un país donde menos del 1% de la población es judía) este discurso cabe en la posesión presidencial.