Los sudamericanos podremos ser racistas, clasistas, xenófobos, borrachos, escandalosos, tercermundistas, conflictivos, pobres, venir de familias disfuncionales, vivir peleando entre nosotros... pero jamás pondremos a una selección europea por encima de una sudamericana.
Lo malo de expandir la Copa del Mundo a 48 participantes es que te encuentras a selecciones como Alemania o Países Bajos, que te bajan el nivel del torneo.