LEIPZIG 2026, LA CALAVERA
Porque un solo tifo nos parecía poco.
Tras el cubregradas se dibujaba nuestra Calavera.
La que está proscrita en nuestra Liga.
Por la que damos nuestra vida.
LEIPZIG 2026, EL FUEGO
Porque aún no se ha apagado. Porque aún arde dentro de nosotros.
La Calavera iluminada por el fuego de las bengalas daría comienzo al encuentro.
Todas las fotos del mosaico en la web: https://t.co/HuSnVzwFU7
🎂El "nuevo" Vallecas cumple hoy 50 años
⚽Esta es la historia del estadio, que se levantó en el mismo lugar del anterior y ha sido testigo de conciertos, bautizos...
💕Entre sus particulares se encuentran el muro, la capilla... Y un ambiente único!
https://t.co/s5NamhZaYS
📻 Ayer hablamos largo y tendido sobre la final de Leipzig y escuchamos los sonidos de la Fan Zone, el corteo, el estadio y los protagonistas.
Si, por lo que sea, no pudiste escucharnos en directo, aquí os dejamos el enlace. ¡Dale al play!
https://t.co/g7LDii98aw
Gracias por los recuerdos, Iñigo. Aun con la resaca emocional de estos días (Madrid - Leipzig) necesito escribir unas líneas para plasmar lo vivido. Aunque el resultado no fue el deseado no quiero olvidar nada de lo acontecido. Escribir ayudará a que estos recuerdos perduren.
Agresión policial gratuita contra una profesora en huelga indefinida en València.
Están difundiendo que ella PROVOCÓ la agresión, impresentables, vergonya.
NO CONOCÍ MAYOR VICTORIA QUE CONTIGO EN UNA DERROTA
“Amazing fans, congratulations”. Ese es el regalo que los hinchas del Palace ofrecieron a la riada de rayistas que salían del estadio en la madrugada de la ciudad que acogió la primera final. El rayismo ha dejado huella en Europa. Se ha vaciado, ha exhibido cuerpo y alma en esta aventura. Un viaje apoteósico.
Las lágrimas tras perder una final desgarran el corazón. Porque es la tristeza de tu persona favorita, de tu gente, de aquellos con los que has compartido escalas, tarjetas de embarque, cervezas, abrazos y goles. El silbido del árbitro fue la aguja del desconsuelo. El paragüero se aleja de Vallecas, pero el orgullo ha calado hasta la eternidad.
El aeropuerto de Leipzig ha fotografiado los cadáveres de cientos de vallecanos. Mayores, medianos y pequeños, todos extenuados por el exceso emocional y emocionante. Se acabó la ficción, desciende el telón de la obra de teatro más bonita de todos los tiempos. Es imposible sacudirse la amargura de sospechar que el primer equipo de Vallecas jamás se verá en otra como esta.
La bendita Conference ha permitido sacar el barrio con chinchetas repartidas por el continente. La vida no es ganar o perder, esa simpleza es una mierda. La vida son los que comparten contigo las escasas victorias y los que te agarran de la mano en las numerosas derrotas. Los que te empujan a calentarte otra vez con la tarjeta de crédito porque puede ser la última eliminatoria. Los que posan en las decenas de momentos desde Gotemburgo hasta Leipzig. Los que entonan la última canción cuando aparecen los créditos del final en la T4.
“Hemos hecho historia juntos”, reza la firma que un amigo le dejó a otro en la camiseta varias horas antes de la final. El camino no ha llevado a Vallekas hasta un subcampeonato. Le ha guiado, sueño a sueño, hasta el infinito del sentimiento de pertenencia.
Un 29 de mayo de 1924 viste la luz en nuestro barrio.
102 años después, el Santa Inés recorrió toda Europa, y lo hizo con más marineros a bordo que nunca, demostrando que el Rayismo está en el mejor momento de su historia.
Porque sin ti, Rayo, la vida no sería igual.
Este miércoles los niñ@s rayistas no van al cole. Y los que van, entrarán en clase con la franja roja en su pecho y las chispitas en sus ojos. Este miércoles se les permite gritar “Puto Rayo” como excepción de palabrota que infla el sentido de pertenencia y nunca falta el respeto al rival. Este miércoles llegarán muchos a Leipzig. Y pronunciarán una vez más el nombre de la ciudad infinitamente mejor que sus padres. En coche, en autocaravana, en avión, con escalas, con papá, con mamá, con papá y mamá, con sus herman@s. Niñ@s de 3, 7 o 13 años que unen generaciones y que serán los protagonistas en el recreo. Porque por primera vez su equipo de fútbol va a jugar una final europea. Cantarán, saltarán y serán devorados por gusanos que conquistarán sus tripitas. El mural de la Albufera en el alma de muchas familias. Una final generacional. Llegar hasta aquí ha sido muy hermoso. Ganar debe de ser la leche. Pero no existe nada más mágico que compartir este viaje eterno desde los preciosos ojos de los niñ@s rayistas.
Un hombre de barrio.
Un corazón de capitán.
❤️⚡️ @oscar8trejo es @RayoVallecano.
✅ La histórica final de Conference League, en el Plan Libre 9,99€ de @MovistarPlus.
📎 https://t.co/d9CjSqnB2P
Imagínate..., abonado que por mil razones no vas a poder ir a Leipzig. Por si eso por si mismo no fuera suficiente castigo en un acontecimiento como esta final, resulta que el (añade el adjetivo que creas necesario) del palco sigue con su vendetta personal y se olvida de ti.
A ver si Twitter hace su magia... Se agradece RT
Se me ha perdido esta pulsera, marca Lotus (no vale nada económicamente) pero tiene un alto valor sentimental.
En el parque de las tetas, entre el Pozo y la Albufera, en los aparcamientos en línea del parque
💭 ¿Qué pensarán aquellos rayistas que en 2008 estaban sufriendo en 2ªB y ahora viajarán a Leipzig? ¿Eres consciente del sueño que están viviendo?
⚡ Con la caída de una de las vallas, pero ahí estaban, siendo FIELES.
♥️ El penalti de Llorens que daba el pase ante el Benidorm.
Este anuncio es una posible estafa. Es la misma persona que presuntamente estafó a Enrique y ahora nos ha llegado info de que hay otras dos personas estafadas. Os pedimos que compartáis este tweet para así llegar a más personas que posiblemente hayan sido estafadas también.
A la propiedad del Rayo le preocupa y le obsesiona que autoridades y corbatas viajen a Leipzig a ver la Final.
Incluso el propietario, a través de comunicadores afines, es capaz de colar en las líneas de grandes medios que ¡¡¡él está organizando el viaje de sus aficionados!!!
En Vallekas no engaña a nadie. A cualquier persona normal y con una mínima dosis de autocrítica le haría pensar por qué, en medio de una despedida mágica, recibe en su estadio un abucheo de dimensiones bíblicas.
Honor siempre a los hinchas por delante de cualquier corbata.