Me da risa cuando me dicen “¿y qué hiciste este finde?”, como si hubiera hecho paracaidismo o algún deporte extremo. Tengo 36, fui al súper, lavé ropa, ordené mi cuarto, me tomé un vinito y avancé unos capítulos de mi serie.
Dejen de romantizar el estar ocupado todo el tiempo. Mi mayor aspiración en la vida es acostarme un rato a no hacer absolutamente nada sin sentir que le estoy fallando a mi futuro.