Las personas que tienen el sistema nervioso regulado no están descansando. Están viviendo aventuras con su vida, cumpliendo sueños, sirviendo, creando, liderando, creciendo y usando sus talentos. Lo están haciendo alineados a sus valores y en integridad con su verdad.
Lo están haciendo con alegría, dedicación, paciencia y disciplina.
No me impresionas tu profesión, ni manera de vestir, ni tu estatus, ni tus posibilidades financieras.
Me impresiona cómo piensas y tus valores, me impresionas cuán limpio es tu corazón, tu trato hacia los demás, tu humilidad como persona y como alimentas tu bienestar y espíritu.