Ni me importa el resultado. Quiero que paguen los que amenazaron a nuestros muchachos y quiero saber quién les bajó línea a los periodistas y tuiteros de nuestro lado para que salgan como locos a tapar todo. Traidores.
Argentina isn’t hated because we think it’s perfect.
Argentina is hated because it refuses to apologize for greatness.
Confidence looks like arrogance to people who were taught to settle.
Lo mas gracioso de la campaña Anti-Argentina es que los tipos genuinamente creían que podían psicopatear al país más psicopata de esta cloaca llamada twitter.
Para nada llamativo como salieron en simultaneo periodistas, streames, jugadores y los familiares a tratar de tapar uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia del futbol.
Por mas que traten de ridiculizar a quienes hacemos preguntas incomodas no van a poder callarnos. Lo vio todo el mundo y se va a saber mucho mas de lo que quisieran.
¿De verdad creían que iban a despertar el sentimiento de culpa de los argentinos para enchufarnos la peor inmigración? No saben lo que acaban de despertar, el argentino es el ser más nacionalista y vengativo que existe. Hasta nos hicieron un favor uniéndonos. Están avisados.
El rigor,(sin violencia), contra los Antiargentina hay que hacerlo sentir en la vida diaria en los lugares que nos toquen compartir o estar. Si queda solo en Twitter, fué todo al pedo.
(Por ej, los que tengan compañeros de universidad y se hayan burlado de Argentina o Malvinas).
Lionel Andrés Messi Cuccittini es el único jugador de la historia al cual siempre se le exigió estar al nivel de generaciones pasadas (Maradona, Pelé) y a las generaciones futuras (Mbappé, Haaland).
Y nunca falló, siempre fue mejor.
Vamos cortando con “El Argentino nace donde quiere”. Nace acá, es hijo de Argentinos o vive/vivió acá. PUNTO.
ARANCELAR UNIVERSIDADES Y PAGUEN LA SALUD PUBLICA.
SE ACABO LA JODA. DEJEMOS DE SER UN PAÍS DE BOLUDOS.
La alevosa (y costosa) campaña de desprestigio montada contra Argentina en el último mes, confirma que:
1. Argentina ha dejado de ser irrelevante en el escenario mundial.
2. La alianza entre la izquierda occidental y el islamismo radical es ya explícita.
3. El mexicano promedio sabe de fútbol lo mismo que nosotros sobre la historia de la filatelia en Madagascar.
4. Nunca fue tan fácil hacerle creer cualquier cosa a un pelotudo.
5. Los países (y en especial Argentina) van a tener que incorporar/potenciar/presupuestar en sus sistemas de defensa e inteligencia, una fuerza específicamente abocada a la seguridad digital.
Hoy instalaron que Infantino favorece a Messi y que los argentinos somos racistas. Mañana pueden instalar que nuestra soja produce cáncer, que Milei es nazi o que planeamos invadir Brasil. Mucho cuidado. Cocodrilo que duerme es cartera.