Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
Ahora que todo está saliendo a la luz es momento de investigar qué pasó en la DANA.
De por qué el gobierno encabezado por Pedro Sánchez, impidió que el ejército ayudara a los valencianos desde el primer momento. Por qué los mantuvo 3 días en sus cuarteles. Por qué Pedro Sánchez impidió la ayuda de decenas de miles de voluntarios y por qué rechazó la ayuda internacional.
Todo lo de este lunático debe salir a la luz y juzgarle por todos sus delitos.
No estamos ante una crisis política, no. Esto ya no va de política, sino va de que acabamos de descubrir que una banda de criminales estaba a punto de hacerse con el Estado. Solo les quedaba destruir la UCO y anular a algunos jueces para poder hacer lo que quisieran y perseguir a quienes nos opusiéramos a ellos.
Todavía no han sido vencidos, simplemente han sido descubiertos. Por ello, hoy más que nunca la ciudadanía ha de estar alerta para plantar cara a estos delincuentes.
Si un extranjero está en tu país y te exige que aceptes y adoptes su cultura, eso no es un inmigrante.
Ese es un invasor.
Occidente necesita DESPERTAR.
🔴 #URGENTE | El medio El Plural se benefició de la trama criminal de Zapatero.
El panfleto de Chema Garrido negoció en 2019 con la empresa de las hijas del expresidente, investigada por la Policía.
Columna en abierto
EL CONSEJO DE MINISTROS TAMBIÉN ESTABA ALLÍ
Si Zapatero influyó desde fuera, alguien tuvo que obedecer desde dentro.
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra no puede servir para cerrar el círculo. Al contrario: debe abrirlo. Porque Zapatero es una pieza enorme, una pieza histórica, una pieza que cambia la escala de la corrupción política en España. Pero Zapatero no aprobó el rescate. Zapatero no se sentó en el Consejo de Ministros. Zapatero no firmó desde fuera un crédito de 53 millones de euros. Ese dinero público lo aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en Consejo de Ministros el 9 de marzo de 2021. Y esa es la pregunta que ahora quema sobre la mesa: si hubo influencia, ¿quién fue el influido?
La corrupción nunca es solo el que llama. Es también el que descuelga. Nunca es solo el que presiona. Es también el que se deja presionar. Nunca es solo el intermediario que mueve contactos, cobra consultorías o abre pasillos. Es el poder que recibe esa influencia y la transforma en BOE, en acuerdo público, en préstamo participativo, en préstamo ordinario, en millones que salen de la caja común. Por eso la investigación sobre Zapatero no puede quedarse en el expresidente. Si la tesis judicial habla de tráfico de influencias, la política debe preguntar ante quién se ejerció ese tráfico de influencias.
Durante meses se intentó vender Plus Ultra como un expediente técnico. Una decisión administrativa. Un rescate más en mitad de la pandemia. Pero Plus Ultra nunca fue un rescate normal. Era una aerolínea menor, discutida, cuestionada, con vínculos incómodos y una condición estratégica que muchos españoles no fueron capaces de ver ni entonces ni ahora. Y pese a todo recibió 53 millones de euros mientras otras empresas caían, cerraban o eran abandonadas. La cuestión ya no es solo por qué se rescató a Plus Ultra. La cuestión es quién dentro del Gobierno decidió que aquella compañía merecía un trato que tantas otras no tuvieron.
Ahí empieza la verdadera zona de sombra. Porque un expresidente puede influir, puede llamar, puede mediar, puede sugerir, puede ejercer todo el peso de su nombre. Pero un expresidente no convierte una sugerencia en acuerdo del Consejo de Ministros si nadie al otro lado participa. No hay rescate sin expediente. No hay expediente sin informes. No hay informes sin responsables. No hay acuerdo sin ministros sentados alrededor de la mesa. La responsabilidad penal la determinará el juez, pero la responsabilidad política ya tiene dirección: Moncloa, Economía, Hacienda, Transportes, SEPI y todos los que tuvieron el deber de preguntar y prefirieron aprobar.
El Gobierno no puede esconderse detrás de Zapatero. Esa será la tentación: convertir al expresidente en cortafuegos, en anomalía, en personaje externo que actuaba por su cuenta. Pero si Zapatero estaba en el pasillo, alguien le abrió la puerta. Si hubo una influencia organizada, alguien dentro de la Administración tuvo que recibirla. Si hubo una operación política para empujar el rescate, alguien tuvo que vestirla de expediente técnico. Y si el Consejo de Ministros aprobó aquello, el Consejo de Ministros también estaba allí.
Esta es la segunda fase del caso Plus Ultra. La primera pregunta fue qué hacía Zapatero alrededor de una aerolínea rescatada con dinero público. La segunda es mucho más peligrosa: qué hacía el Gobierno de Sánchez aprobando ese rescate. Porque cuando 53 millones de euros salen de la caja pública, no basta con mirar al intermediario. Hay que mirar al firmante. Y cuando el firmante es el Consejo de Ministros, la caza mayor ya no apunta solo al pasado socialista. Apunta directamente al corazón político del sanchismo.
Fui el único periodista que le preguntó a Zapatero por todas sus corruptelas.
Hoy, el expresidente del Gobierno, ha sido imputado por blanqueo, organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental.
Patxi López: "No me creo que Zapatero sea un corrupto. Es el único presidente de este país que no tiene ningún ministro imputado"
Falso
Condenados por corrupción que fueron ministros del Gobierno de Zapatero:
Manuel Chaves, Pepe Blanco y Magdalena Álvarez.
La imputación del expresidente Zapatero no es un hecho aislado. Es un episodio más del Gobierno de Sánchez. Es una nueva demostración de que Pedro Sánchez es el número 1 de todas las tramas de corrupción.
Por eso, como ya he dicho en varias ocasiones, creo que es necesaria una moción de censura que sirva para retratar ante los españoles toda la extensión de la mafia y la posición de todos los diputados respecto a ella.
España murió tras el 11 de marzo del año 2004.
Hoy, un rayito de esperanza nos hace creer en su resurrección gracias a que uno de los principales culpables ha sido imputado.
Los españoles merecen saber la verdad y que estos mafiosos rindan cuentas.
Lo más escandaloso del auto de imputación de Zapatero es la sospecha de haberse lucrado con el hambre de los venezolanos.
Ese es el dato que eleva el caso por encima del rescate de Plus Ultra, de las consultorías y de una supuesta red de influencias en Madrid: el juez vincula expresamente la trama atribuida al expresidente con fondos procedentes de PDVSA y del programa de alimentos del chavismo, CLAP.
Ese es el corazón moral de este escándalo. El expresidente que durante años viajó a Caracas para negociar con Maduro aparece ahora, según el auto, en el rastro de una estructura que habría movido y blanqueado dinero conectado con la gran corrupción chavista: petróleo saqueado, sociedades pantalla, canales financieros opacos y el negocio de las cajas de comida para una población hambrienta.
El CLAP no es una corrupción cualquiera. Es la trama que, según el Tesoro de Estados Unidos, permitió a Alex Saab canalizar dinero hacia los hijastros de Maduro para obtener contratos públicos sobrevalorados y convertir un programa creado para alimentar a los venezolanos más vulnerables en una maquinaria de sobornos, sobreprecios y enriquecimiento para los próximos al poder. Ese es el universo corrupto que ahora aparece en el auto de Zapatero.
-Nunca antes un fiscal general imputado y condenado.
-Nunca antes una mujer del presidente imputado.
-Nunca antes el hermano del presidente imputado.
-Nunca antes un ex presidente del gobierno imputado.
LA ESPAÑA PROGRESISTA DE UN TAL PEDRO SÁNCHEZ
Y NO PASA NA EHHH
Zunzunegui: "Como civilización hispana, si aceptáramos lo que somos, estaríamos destinados a cosas grandes.
En lugar de eso incluso dejamos que sean otros los que nos pongan el nombre en el caso de América, pues le decimos América Latina o Latinoamérica a un continente en el que nadie habla latín y eso que puede parecer absurdo, en realidad el nombre define la esencia de las cosas.
Es muy importante que nosotros siempre sepamos que es una América Hispana porque España es nuestra raíz y que España siempre sepa que generó un mundo no una conquista, generó un mundo, una civilización, generó una Hispanidad.
Conquista es un discurso ideológico en ambos lados del océano que sólo busca dividirnos tanto en España como en la América Hispana. Te puede parecer muy patriota hoy en día, muy nacionalista o muy progresista atacar la conquista y sin embargo no hubo tal cosa. La conquista es el origen de la civilización que somos: la Hispanidad"