otra vez sintiéndome perdido en la vida.. no sé q será de mi.. me convertiré en algo q me guste?.. trabajaré de algo q me gusté?.. disfrutaré mi vida?.. en el fondo siento q todo va a estar bien pero bueno.. las grietas alcanzan hasta el mármol mas duro.
No tiene sentido seguir debatiendo sobre derecho internacional cuando la cuenta oficial del gobierno más poderoso del mundo difunde sus crímenes de guerra en formato de videojuegos. Vivimos la distopía más absurda y abyecta imaginable.
¿Podemos dejar de convertir en un evento que los reyes acudan a los sitios?, no aportan nada, no ayudan, solo están, haciéndole perder el tiempo a los demás. Él cobra 23.000€ al mes, ella 13.000€. Con el mismo dinero podríamos contratar a 9 médicos o 13 bomberos.
Desmontando la propaganda ultraderechista del humor de Santiago Segura
Santiago Segura no sólo entretiene: adoctrina emocionalmente. Su humor, opera como un lenguaje de reconciliación con los valores de la propaganda ultraderechista . El espectador ríe con alivio: no tanto porque se reconozca en la parodia, sino porque la parodia absuelve aquello que parodia.
El truco reside en la pedagogía afectiva de la risa. Con Segura el prejuicio acaba pareciendo ingenio, la brutalidad semeja picardía y el desprecio puede semejar incluso ternura. Bajo la funda del humor lo que se reintroduce es el macho autoritario, la mujer subordinada, el pobre gracioso y el inmigrante caricatural.
El viejo repertorio del imaginario español se reactualiza como “carácter nacional”. Y la audiencia , en lugar de interrogarse sobre su objetivo político. lo celebra como elemento identitario.
La ultraderecha comprende esta potencialidad . Su propaganda no necesita sólo odio y miedo, tambien precisa humoristas que legitimen su lenguaje en formato de broma viral. La risa, cuando se comparte, se convierte en vínculo, y esa comunidad de la broma- masculina, cómplice - articula la comunidad política ultraderechista . Lo que circula no es sólo contenido humorístico, sino aceptar lo intolerable, siempre que venga envuelto en carcajada. Cuando todo puede decirse riendo, el insulto deja de parecerlo
Cada vez que vea un video de las Gestapo de Trump maltratando mujeres lo voy a postear.
Los machotes que venían a salvar y proteger y lo vemos son placajes, golpes y tiros en la cabeza a mujeres.
En España puede pasar lo mismo.
¡Peligro con estos nazis!