Un facto: Nos guste o no, si queremos que algo dure, hay que aprender a perdonar, incluso lo que jamás pensamos tolerar. Porque si siempre nos vamos a la primera, difícilmente construiremos algo sólido. El mayor reto es ese, decidir que errores estamos dispuestos a perdonar
Nada más falso que yo, haciéndome la fría y seca para cuidar mi corazón, cuando en realidad tengo corazón de pollo, soy atenta, amorosa, me gusta dar besos, ser cariñosa, y me encanta que me den atención todo el día.