Cuando me pregunto cuánto tiempo va a durar esto, cuándo dejaré de sentirme así; pero Dostoievski dijo que el precio por amar demasiado es no volver a amar nunca más.
antes pensaba que el duelo era llorar, pero es algo mucho más cruel. El verdadero duelo es comer sin hambre, es reír sin estar feliz, es despertar sin ganas de seguir adelante
Ojalá existiera una pastilla para apagar la mente un rato, desconectarme de todo, dejar de sobrepensar y descansar, aunque sea por unas horas, de todas esas cosas que no dejan de dar vueltas en mi cabeza.
Ya no quiero ser adulta, es más ni siquiera quiero ser humana. Quiero ser una medusa, sin corazón, nada de trabajar, solo flotar en el mar y electrocutar a los que me caen mal.