Sabes que un libro o una película es realmente bueno cuando, días o meses después, de pronto, vuelves a pensar en él. No hay mejor curadora y prescriptora que la memoria.
"Yo solo soy memoria y la memoria que de mí se tenga", escribió Elena Garro. La memoria como identidad individual es una constante en la literatura. Faulkner decía que el pasado nunca muere, ni siquiera es pasado. Luis Buñuel, en sus memorias, añadió que "la memoria constituye toda nuestra vida...Sin ella no somos nada".
Una gran asignatura pendiente como adultos funcionales y personas sociales es entender que los demás pueden experimentar, percibir y sentir realidades muy diferentes a la nuestra. Y, aunque no lleguemos a entenderlas, respetarlas y darles el valor y sentido que tienen.