A veces es necesario que entre agua al barco para ver quién se baja y quién se queda remando contigo.
Porque decir 'cuenta conmigo' es muy fácil hasta que de verdad toca ayudar a sacar el agua.
Ya no creo en las palabras de nadie. Escucho lo que dicen, pero mi confianza solo se gana con hechos. Demasiada gente domina el arte de hablar con autenticidad, pero su conducta desmiente cada palabra. Ya he sufrido mentiras dichas con absoluta frialdad y promesas que se las llevó el viento. Por eso, hoy en día, ante cualquier palabra bonita, mantengo la calma, evito hacerme falsas expectativas y simplemente observo si las acciones sostienen el discurso
Por primera vez en mi vida entendí que, cuando alguien de verdad quiere que formes parte de su vida, busca la manera de tenerte cerca. No necesitas perseguir, insistir ni convencer a nadie de quedarse.
La nostalgia de saber que en solo tres meses será diciembre, y que este año no hizo más que enseñarte que nada ni nadie es permanente; algunas personas se fueron, otras cambiaron, y tú tampoco eres el mismo.
La vida adulta es descubrir que
casi todos tus problemas se solucionarían
con dinero, sexo u ocho horas de sueño.
Y normalmente te faltan las tres cosas.
No le tengas miedo a quedarte solo un tiempo. Témele a estar mal acompañado mucho tiempo. La soledad bien usada cura. La compañía equivocada enferma. Y muchas veces, el precio de no estar solo es más alto que el precio de estarlo. Elige bien. Tu paz no se reemplaza.
Miércoles.
«Serás amado el día en que puedas mostrar tu debilidad sin que el otro se sirva de esto para afirmar su fuerza» (Cesare Pavese).
Que no nos falte ese amor.
Buen día a todos.