Mas allá de lo que pase hoy, nadie nunca me va a quitar todo lo que viví estos días. El fútbol no es sólo fútbol para ninguno de nosotros, es un escape del dolor. Somos un país cagado a palos y un grupo de pibes nos alegra el alma. Qué fortuna haber nacido en este país.
Fundamental vivir sin apuro ni expectativa porque lo que tiene que ser siempre se acomoda solo para darse mientras el disfrute pasa por otro lado, y haciendo otra cosa.