Los hijos tarde o temprano se dan cuenta de quién estuvo, quien cuidó, quien se desveló, quien pagó quien invirtió tiempo, dinero y esfuerzo para darle una ninez feliz. Ellos siempre se enteran quédate con esa tranquilidad.
Tus hijos deben ser tu prioridad absoluta. Mientras sean pequeños habrá muchas cosas a las que tendrás que renunciar, porque cuando llega un hijo, la vida cambia por completo. Y si un hijo no te transforma, nada lo hará.