Hay días que me duelen hasta las cosas que creía superadas y me hacen darme cuenta que a lo mejor el dolor nunca se va, solamente lo empujas a un rincón de tu mente y tratas de hacer espacio para otras cosas; pero si lo buscas, en el fondo, siempre está ahí.
aveces me siento un mujeron haciendo mil cosas y corriendo por mis sueños, intentando ocuparme de todo y resolviendo lo que está a mis mano, y otras veces me siento como niña de 5 años con el llanto atravesado y solo quiero un abrazo y que me digan todo va estar bien.