qué sería yo sin mi intensidad, mis ojitos expresivos, mi manera de sonreír, mi pinky promise, mis ganas de llorar por todo, mi galería llena de recuerdos, mi sensibilidad y manera de querer
Recibir halagos por tu apariencia física está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.