—«¡No importa lo que venga, no retrocederemos! ¡Hasta el final de la línea!», exclamó con la voz firme retumbando en el aire. Con la mirada encendida y la resolución intacta, dejó claro que mientras le quedara un solo aliento, jamás daría un paso atrás.
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Coquetéenme, estoy soltero. ¿Ya les dije que pueden coquetearme? Porque pueden hacerlo. Por eso estoy soltero: disponible, libre, sin compromiso, sin nada de nada. Así que, ¿qué más digo? ¿Ya mencioné que estoy soltero? Porque lo estoy. Y sigo soltero a pesar de las desgracias.
Sinceramente, todavía no puedo superar todo lo que me pasó ayer en la noche; nunca creí que pasaría algo así y con lo que pasó ni pude dormir y ahora ando con sueño, porque siempre me pasan cosas.
Donde pongo el ojo, me cuernean, extrañan al ex, me ghostean, no sabe lo que quiere, me agarran de cajero automático, no le gusto o no quieren nada con nadie.