Harpo Marx no era mudo. Era más bien locuaz.
Tampoco era tonto, pese a dejar la escuela en secundaria. Era un tipo brillante.
Mantuvo su personaje público tan férreamente que muy pocos han escuchado alguna vez su voz.
Empezaremos el #MakeEmLaugh así: ¡Harpo, habla! 🗣️