A veces, como adulto, tienes que decidir "esta es la última vez que esta gente me haga sentir así" y mantenerte firme. Ya sea una familia, una relación o una amistad.
Mario Benedetti tenía tanta razón cuando dijo:
"Nada más doloroso que el silencio entre dos personas que se aman separándose, porque una no supo ordenar sus prioridades y la otra tuvo que elegir el amor propio.”