No estoy listo.
Y sinceramente, nunca voy a estarlo.
Porque aceptar que llegó el último baile de Lionel Messi es aceptar que también se termina una parte de nuestra vida.
No es solamente una Final del Mundo.
Es el cierre de la historia que marcó a toda una generación.
No estoy listo la verdad. Estoy fingiendo demencia. Va a ser una mierda cuando este tipo ya no esté jugando con la 10 de la selección. Mi infancia, mi adolescencia, mi adultez, siempre acompañándome. Ojalá se despida festejando, como siempre lo mereció.
Lionel Messi acaba de convertirse indiscutiblemente en el mejor jugador de todos los tiempos. Acaba de terminarse el debate para siempre. LA TIENEN TODOS BIEN ADENTRO.