Mira como estaba este tipo con el amor de la gente.
Adónde vas a ir, hermano, naciste para dirigir a la selección Argentina y dejarnos siempre en lo más alto.
No les pasa que llega esta época del año y, aunque se nieguen a hacer balances, lloran por cualquier cosa, ven fotos de todo el año con nostalgia, quieren ver a gente que igual pueden ver en enero? Porque a mí sí.
Es una humillación enorme para el pueblo argentino tener una ex presidente de la Nación condenada en segunda instancia por corrupción.
Pero eso no habla de nosotros los argentinos, habla de los dirigentes políticos que impunemente se han llenado los bolsillos con nuestro sufrimiento y miseria.
No existe lawfare, ni proscripción, solo justicia.
No es gratis habernos robado nuestra dignidad.
Pero la mayor condena debe ser la intrascendencia y el olvido hacia lo peor que le pasó a nuestro país: El kirchnerismo.