Mirá lo que es ese rinconcito. Un patio con mucho pasto y una mesa de madera bajo un árbol donde tomar un vermú y cortar un quesito los domingos a la tarde con la persona que te acompaña. Métanse su minimalismo gris y muerto en el centro del orto. Esto es todo.
En Palermo una pareja de fisuras entró a robar a un negocio con sus hijos y los dueños los tuvieron que sacar a punta de pistola por que no se querían ir.
Encima de que roban se enojan, ya no sirven más.