Faltan menos de dos horas. Acabo de descorchar un vino. Estoy en el fin del mundo, que también es nuestro. Está sonando La Renga en el comedor del hostel. Tengo, realmente, muchas ganas de llorar. Qué país hermoso que tenemos, hermanos. Nadie siente ni ama como nosotros. 🇦🇷