La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.
Sigan traicionando en silencio y jugando a ser leales, sigan creyendo que nadie se da cuenta, pero sobre todo, sigan creyendo que la gente buena les va a durar toda la vida.
A veces quisiera desaparecer un ratito. No para siempre, no del todo. Solo pausar. Desaparecer del ruido, de las exigencias, de los mensajes que esperan respuesta. Irme del mundo sin tener que explicarlo. No para que me olviden, sino para poder volver más tranquilo. Más yo.
Día 11/11, quisiera pedirle muchas cosas a Dios, pero está vez voy a tomar este momento para agradecerle por todo lo bueno que ha sido conmigo, porque a pesar de todas las adversidades me tiene aquí en pie, gracias porque a pesar de que mi conducta no siempre es la adecuada tu siempre estás ahí conmigo, gracias porque aunque no soy merecedor de nada delante de ti, tu me das de todo, gracias por todas esas cosas que haces por mi que yo en mi ignorancia nisiquiera me doy cuenta.
me preguntaron: "¿por qué es importante ser amable?", les respondí: "porque nunca se sabe quién está de luto, exhausto o apenas resistiendo. Tu amabilidad podría ser la única ternura que sientan hoy".
la paz mental que consigues cuando no mientes, no ocultas, no engañas, no tienes malas intenciones, no traicionas, eso es felicidad, la conciencia tranquila es lo que puede salvarte de un vacio en tu vida.