A principios del siglo XX las preguntas fundamentales eran sobre cuál era la mejor forma de organización social. Ahora nos preguntamos si podemos vivir juntos.
Años rompiéndonos la pija con lo que hacíamos con el dinero “de mis impuestos” y resulta que ningún de ellos los pagó jamás.
Todos los evadían. Cara rotas.
Probablemente ningún otro país de iberoamérica hubiera resistido como México la potencia cultural de su vecino del norte. Cualquier, o casi cualquier otro, hubiera sido asquerosamente absorbido tipo Puerto Rico o Venezolanos en Miami.
La FIFA le mandó al Gobierno mexicano 500 entradas para el Mundial y Sheinbaum decidió que serían para los ciudadanos, en particular adolescentes que aman el fútbol y participaron en sorteos y concursos. Antes se los daban a funcionarios.
Imaginate la angustia de ese muchacho todos esos años comiendo lata de pate con criollitas mientras el pendrive con 1 millon de dolares estaba perdido adentro del dos ambientes.