Se me hace tan impresionante que hace 15 días ocurrió un terremoto que básicamente destruyó un estado entero y que aún hoy siguen personas desaparecidas y familiares buscando sus cuerpos. Es como que no lo asimilo.
Estaba en entrevista de trabajo por videollamada. El reclutador comparte su pantalla para mostrarme un documento.
Se equivoca de ventana. Por 3 segundos veo un correo abierto de fondo. Alcanzo a leer solo una línea antes de que lo cierre:
“Ya elegimos al candidato interno. Esta entrevista es solo protocolo.” Sigo la llamada como si no hubiera visto nada.
45 minutos más, sonriendo, respondiendo cada pregunta como si mi futuro dependiera de eso.
Al final me pregunta…
Como futura antropóloga forense digo:
Esa no es una fosa común, son inhumaciones individuales de cadáveres sin identificar.
Fosa común = muchos cadáveres en una misma fosa, apilados, sin ataúd ni orden, y este no es el caso.
Tenía días preguntándome qué había pasado con El Vikingo, el muchacho que le envió mensajes de voz a su hermana y a su mamá diciéndole que su espalda aguantaba 7 espadas y que estaba bien.
Pues resulta que hoy me enteré de que se llama William Vera y que el día del terremoto había bajado a La Guaira a pasar el día con su novia y su suegra.
Quedaron atrapados entre los escombros del edificio. Su suegra murió en el acto. Su novia, varias horas después, pero él fue rescatado por sus amigos después que su madre les insistiera para que lo buscaran pues no habían podido comunicarse.
Ellos lo sacaron. Se lo llevaron a un hospital en Vargas, pero ahí no podían atenderlo. Debieron pagar 500 dólares para que una ambulancia lo trasladara a una clínica. Fue en ese momento cuando grabó los audios.
Al llegar a la clínica en Caracas, la administración pidió una inicial para poder atenderlo. Mientras tanto, Williams a pesar de sus lesiones evidentes, seguía esperando una humanidad que nunca llegó.
Horas más tarde, murió desangrado sin ser atendido ni siquiera con los primeros auxilios.
De verdad que esta historia me rompió el corazón. No fue hasta hoy que me enteré del desenlace.
¿Cuantas vidas se perdieron por inacción y omisión? Por falta de humanidad. Por el dinero que nadie se lleva cuando la vida llega a su fin.
Increíblemente, aún a pesar de los miles de muertos, muchos decidieron seguir implacables y como si nada pasó.
La vida y el karma, siempre llegan.
🇪🇬🇦🇷 A FIFA criou uma regra para que, ao fazer um sinal de X com os braços, o protocolo anti-racismo seja ativado. Hoje, o técnico do Egito fez o sinal para denunciar um caso de racismo cometido por argentinos, no entanto, a arbitragem o ignorou e continuou o jogo após uma pausa.
Ziko (jugador de Egipto):
“Felicidades a Argentina (y Messi), el árbitro no fue nada justo. El mundial está CORRUPTO para que ganen ellos.”
GRÍTALO HERMANO. 🗣️🗣️🗣️🗣️🗣️
La tragedia no terminó. Solo dejó de aparecer en nuestro feed.
Poco a poco, todos estamos intentando volver a la normalidad, al trabajo, a las clases, a nuestras responsabilidades. Y está bien.
Pero mientras nosotros retomamos nuestra vida, hay miles de familias que desde el 24 de junio, todavía no tienen una normalidad a la cual volver.
Las noticias pasan. El dolor de quienes lo perdieron todo, no.
Por eso ayudar no debería ser algo de un solo día. Puede ser una bolsa de comida, un medicamento, productos de higiene o simplemente compartir una campaña.
No tiene que ser una ayuda enorme. Solo necesita ser constante.
Que nuestra solidaridad no termine cuando la noticia deje de ser tendencia. Que no termine cuando vuelva la rutina.
Sigamos estando.
Una semana. Una donación. Una familia a la vez. 🇻🇪❤️🩹
1/3 Un cuerpo enterrado de forma anónima convierte a la víctima en una persona desaparecida para siempre. No es solo un entierro apresurado; es condenar a sus familiares a un limbo psicológico eterno, atrapados en la dolorosa incertidumbre de no saber con certeza su destino.
Qué doloroso ver a tantas familias que no han podido ni siquiera llorar a sus muertos porque los siguen buscando casi dos semanas después. Ahora aparecen esas fosas gigantes sin nombre…
No hay palabras para la bajeza, pero tampoco hay ni olvido ni perdón
Sepultan más de 150 cuerpos sin identificar en La Guaira. Las inhumaciones se realizaron en el cementerio La Esperanza, ubicado en el municipio Catia La Mar, donde trabajadores utilizaron maquinaria pesada para abrir una larga fila de fosas individuales. Cada sepultura fue identificada con un código y documentada mediante registros fotográficos, con el objetivo de facilitar una futura identificación y permitir que los restos puedan ser entregados a sus familiares.