pensé en vengarme pero, tienes traumas, vives de apariencias, tienes malas mañas, una familia disfuncional y no tienes amor propio... la vida ya te odió primero.
Imaginate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir su vida con alguien, hoy prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.
Les juro que el hombre que de verdad las ama se convierte en el ser más servicial, atento, detallista, amoroso y respetuoso del mundo. Si le comentas un problema, va a hacer todo lo posible por solucionarlo, te hace la vida más fácil, más feliz. Si no cambia, es porque no quiere.
A una mujer que sabe trabajar y cuidarse sola, lo unico que le interesa y le impresiona es la lealtad, el trato, los detalles y la prioridad que le das en tu vida.
Y al final del día sigo siendo una persona sensible que analiza cada palabra y cada acción, que se guarda todo y se ahoga en sus propios sentimientos y pensamientos.
Sin rencor y sin deseos de venganza. Un día me abriste tu corazón, me hablaste de tu infancia, de tus heridas y de los problemas con tu familia. Conocí tu lado más sensible y entendí que, en ese momento, necesitabas el amor que yo te dí.
Una mujer se enamora por la manera en que la tratan, y se desenamora por la misma razón. Así que, un hombre no pierde frente a otro hombre, sino frente a sí mismo.
Quiero llorar porque siento que todo en la vida me sale mal, siento que doy todo lo mejor de mí y aún así no es suficiente para las personas. Siempre hago todo mal, y es tan desgastante intentar e intentar para siempre fallar una y otra vez.