Sigo sin entender por qué me aferro a alguien que me está dejando claro que no me quiere, no me necesita, no siente nada por mí, y yo sigo ahí, insistiendo en que me quiera un poquito aunque sea.
Si tuviera que escribir sobre uno de los peores dolores que he sentido, hablaría del proceso tan doloroso que se vive cuando te alejas de alguien que realmente querías en tu vida y ver cómo a esa persona le da IGUAL.