La sentencia de la violación de Alves es brutal. Al margen del fallo, que podría haber sido mucha más pena, este párrafo de la sentencia es para que muchos se lo tatúen bien clarito:
Si los aficionados del FC Barcelona quemaran una bandera de España saldría en todos los medios e irían a prisión. Si los aficionados del Real Madrid queman una estelada no pasa nada.