Desde que los devastadores terremotos azotaron Venezuela, el presidente Trump y el secretario Rubio han liderado los esfuerzos para brindar asistencia humanitaria y salvar la mayor cantidad de vidas posible.
Las desgarradoras imágenes de familias y niños rescatados de entre los escombros nos recuerdan la urgencia de esta misión.
Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y el resto de la cúpula del régimen deben saber que Estados Unidos está monitoreando muy de cerca esta situación. Más les vale no interferir ni sabotear estos esfuerzos humanitarios.
Mis oraciones están con las familias que han perdido a sus seres queridos y con todos aquellos que continúan luchando por sobrevivir. Reconocemos a los heroicos rescatistas estadounidenses y a los de nuestros socios regionales, incluidos El Salvador, Costa Rica y Panamá, que han desplegado a sus mejores hombres y mujeres para asistir en esta misión de salvamento.
El pueblo venezolano no está solo.
Permanecemos firmes e inquebrantables en solidaridad con Venezuela.
Se canceló una misión de ayuda médica a Venezuela, porque el chavismo denegó la autorización de entrada https://t.co/K8cY2u8zrj
No sean tan miserables.
Dejen que la ayuda llegue.
El equipo de rescate francés, a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE #EUCivilProtection, colaboró con un equipo de rescate de EEUU para salvar a un padre y su hijo tras casi 96 horas bajo los escombros.
Así es la solidaridad internacional.
¡Merci, Francia! 🇫🇷
El régimen de Delcy Rodríguez rechazó el ingreso de un equipo médico internacional alemán y austriaco que ya estaba en el aeropuerto listo para partir https://t.co/0G9UuZH4Tm
San José Gregorio, ruega por nosotros ante el Señor, que aparte las fuerzas del mal de tu país Venezuela, abra el camino para la ayuda, para el bien, castigue a los saqueadores en el poder y en la calle, despierte la conciencia de los malvados, cure todas las heridas y reciba a las víctimas en su infinito amor.
Después de mantener en vilo a miles, Dolly, la perrita que esperó durante días en el lugar donde fallecieron sus seres queridos, por fin pudo reencontrarse con su familia ❤️🩹
Tras el terremoto, al notar que la perrita seguía esperando entre los escombros, los vecinos decidieron intervenir para ponerla a salvo y evitar que permaneciera expuesta a nuevos riesgos.
Finalmente, una mujer la tomó en sus brazos y la trasladó a un lugar seguro mientras se ubicaba al resto de su familia. Horas después, Dolly logró reencontrarse con ellos, poniendo un final feliz a una historia que había generado preocupación y tristeza entre miles de personas.
Hoy, al menos por un instante, la esperanza le ganó al dolor. Ver a Dolly nuevamente en los brazos de su familia nos recuerda que todavía existen finales felices.
Caracas, Venezuela
Desde Bogotá seguimos apoyando a Venezuela
Estos son los puntos de acopio habilitados por Bomberos Bogotá. Allá puedes llevar, tanto donaciones en especie para seres humanos, como para animales.
Estación Chapinero: Cra 9A 61-77
Estación Puente Aranda: Cll 20 68A - 06
Estación Kennedy: Cra 79 41D - 20 sur
Estación Restrepo: Av Cra 27 19A - 10 Sur
@Reese_Oficial La perrita estaba en casa de su vecino, el dueño (el señor de la foto ) explicó que la había dejado con su vecino mientras salió, la casa era del vecino quien falleció. Verifiquen la información antes de escribir una poesía del caso.
“En México los jefes sí entramos. Yo soy el jefe, yo soy el que tiene que ir en la punta, yo soy el que si me apendejo me mu3r0”
Con esas palabras Héctor Méndez, “El Chino”, mejor conocido como El Topo Mayor explicó por qué nunca manda por delante a un joven o a alguien sin experiencia: porque en un rescate bajo escombros, un error puede costar la vida.
Desde 1985, tras el terremoto que marcó a la Ciudad de México, Héctor Méndez convirtió el dolor en misión; no era rescatista profesional antes de ese sismo.
De acuerdo con entrevistas, trabajaba en Hacienda, era bilingüe y tenía 38 años cuando el terremoto cambió su vida.
Llegó a Tlatelolco buscando a su hermano, entró a los escombros y terminó encontrando una vocación que lo llevaría a fundar una de las brigadas de rescate más reconocidas del país: los Topos Azteca.
Él mismo ha contado que ha trabajado en Norte, Centro y Sudamérica, el Caribe, Europa, África, Medio Oriente y Asia. Para él, los Topos no son solo un equipo: son su familia.
Y hay una frase que resume el peso de esa responsabilidad: “En mi grupo, en 36 años, no ha muerto nadie”.
No es casualidad. Es disciplina, experiencia y una forma de liderazgo donde el jefe no se queda atrás dando órdenes: entra primero, se juega la vida primero y responde por los suyos.
Héctor Méndez descubrió su vocación entre escombros, polvo y tragedia. Desde entonces decidió hacer algo que pocos se atreven:
entrar donde otros no pueden, para buscar vida donde todos temen encontrar muerte.
#ToposAztecas #orgullomexicano #mexico #valiente