La culpa que cargo sobre los hombros
me hiere como un baile de medusas,
me invita a refugiarme en los escombros.
Conozco el respirar de las excusas,
el triste devenir de un folio alado;
la culpa siempre la tienen las musas.
Que van a saber las mujeres de amor, si el propio spiderman eligio los colores de su traje por el color de pelo y ojos de la mina que le gustaba...
El hombre que menos ama