Mi parte favorita de una relación es cuando empiezan a contarse anécdotas de la infancia. De pronto ya sabes por qué se quebró el tobillo, de dónde salió la cicatriz en la ceja y los chistes familiares. Ese nivel de confianza es simplemente hermoso.
Tengo devoción por la manera en que el Indio tenía de describir a las mujeres en sus canciones. Éramos valientes, fatales, rapaces, hermosas, inteligentes y profundas. Joyas patricias de amor.