Mi SILENCIO dice mucho, porque normalmente soy el tipo de persona comunicativa, que pelea, que llora, que bromea, hace un chiste, que pide disculpa la y hace TODO para solucionar las cosas. Pero si llego al punto en que me callo y me alejo es porque llegué a mi LÍMITE.
no voy a negar que me gustaría volver con algunas personas, llamarles y que vuelva a ser todo como antes, pero toca darse cuenta de que por mucho que quiera nada será igual dos veces y por mucho que extrañes los recuerdos de nada vale si las personas han cambiado
Por mi propia paz, aprendí a dejar que las personas sean exactamente quienes son. Y si me doy cuenta de que no es para mí, me voy. Sin forzar nada, evitando el estrés y el desgaste.
Me molesta que digan que las personas no cambian, yo tuve actitudes feas en el pasado que ya no pienso repetir, crecí, maduré y hoy veo las cosas de otra forma. Sí, tal vez me equivoqué muchas veces, pero intento mejorar día a día. Quien no cambia es porque no quiere.