Mi papá y mamá nunca me dijeron: “búscate un novio con dinero”. Ellos decían: “estudie, trabaje y así no dependa de nadie” y con el tiempo entendí que esa fue la mejor herencia que pudieron darme: la libertad de valer por mí misma, sin deberle mi dignidad a nadie.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.