Palestinian goalkeeper Salim Al-Ashqar has been killed by Israeli forces in Gaza.
He leaves behind his wife of 5 months who is expecting their first child.
Masked protesters fly a banner at the very top of the Empire State Building in New York City reading, “When the power of love beats the love of power, the world knows peace.”
Estos dos se adueñaron por completo del estreno y, para mí, fueron los auténticos MVP del episodio.
Se habla mucho de los dragones, pero la verdadera joya fue la demostración de fuerza de la Casa Velaryon en el mar. Llevábamos dos temporadas oyendo hablar de su legendario poderío naval y, por fin, lo vimos en pantalla. La persecución estuvo llena de tensión y te mantenía pegado al asiento de principio a fin.
Además, hacía falta una batalla así. Entre tanto dragón, se echaba de menos la crudeza de un combate más terrenal. El abordaje de las fuerzas de Lohar estuvo coreografiado de forma espectacular, transmitiendo un caos y una intensidad que se sentían completamente reales.
Pero lo que más me sorprendió fue la química entre Steve Toussaint y Abubakar Salim. Tienen una presencia brutal juntos y consiguen que cada escena entre Corlys y Alyn tenga peso. Verlos luchar hombro con hombro fue una auténtica barbaridad.
Y para rematar, el momento en que Corlys cae al agua y Alyn le grita “padre” por primera vez. Ver cómo se lanza a ayudarlo desesperadamente en mitad del caos, abriéndose paso hasta derrotar a Lohar, fue absolutamente épico. Toda esa secuencia me puso los pelos de punta.
#Houseofthedragon