Quien me conoce sabe cómo es mi corazón y cómo son mis intenciones, seguramente habré fallado mil veces en la vida, porque soy humano, pero nunca hice nada para hacerle daño a nadie, me esfuerzo a diario en cambiar todo aquello que no me gusta de mi y con eso me quedo.
Ser cani implicaba llevar el chándal to quemao en la zona del tobillo por el tubo de escape de la Aerox y to chinao por los porros que poco más y se te veían los huevos. Los que decís ser canis ahora parecéis modelos pa una marca ahí, vestidos de bonitos, desgraciaos.