El querer (y sobretodo amar) a alguien implica estar dispuesto a ser completamente destruido hasta los cimientos de tu ser por esa persona en algún momento
para estar en paz contigo mismo siendo adulto, tienes que sí o sí reconciliarte con el hecho de que no existe una versión auténtica e hipotéticamente perfecta de la vida escondida detrás de todas las decisiones que no tomas
existe esta que elegiste y hay que aprender a vivirla.