Hace ocho años estaba hecha pedazos.
Hoy, tomando un café frente a dos danesas que intentan hablar español.
Qué loca la vida.
El destino...
o quizás mi valentía por haberme arriesgado a una vida que nunca imaginé, pero que, posiblemente,
necesitaba.
Te buscaré en otras miradas,
Besaré otros labios,
Exploraré otros cuerpos;
Indagaré otras mentes,
y me dolerá no encontrar...
No encontrarte nunca más.
Ojalá me quite la soltería un precioso detallista, altote con ojazos, con responsabilidad afectiva, que me lleve de llavero a todo lado, tenga el balance perfecto de hacerme bullying y a la vez tratarme como reina, que me presuma en todo lado y solo tenga ojos para mí.