Aprendí que nunca estaremos preparados para todo, pero que todo siempre nos está preparando. Lo que pasó tenía que pasar, lo que se fue tenía que irse, lo que viene tiene que suceder.
Un día tu mascota se irá y te darás cuenta de que la parte más afortunada de tu vida fue ser amado por una pequeña criatura que pensó que vos eras su hogar.