Amante de las buenas costumbres, defensor de la familia y la democracia. Abogado penalista y criminólogo de profesión y sin tapujos, expreso lo que siento
Apreciados integrantes de X nuestra red social.
Debilitamos la presencia y el discurso de odio de Gustavo Petro en esta red.
Ignoremos sus locuras y todo lo que lo visibilize.
Su fortaleza depende al 100% de seguir presente en la actualidad nacional.
Apoyemonos entre todos.
Gracias
MÁS CLARO NO SE PUEDE.
Hoy no hay dinero para atender las víctimas del terremoto por que se lo robaron todo y los sinvergüenzas del CD premia a quien fue la cabeza de estos robos dejándolo que se escapen del país…
Un alcalde, una esposa, una familia dando todo por ayudar, no importa a quien, solo ayudar; pero eso no lo ha entendido los Petristas que llenos de odio no han hecho otra cosa que atacarlos, hasta lastimarlos, solo por estar ahí, apoyando.
✉️ Presidente de Rusia Vladimir Putin expresó condolencias al Presidente de Colombia Abelardo Gabriel de la Espriella Otero @ABDELAESPRIELLA por las consecuencias devastadoras del sismo ocurrido en el país el 10 de agosto:
✍️ Estimado señor Presidente,
Reciba mis profundas condolencias en relación con las numerosas víctimas humanas y las graves destrucciones causadas por el terremoto ocurrido en las regiones occidentales de Colombia.
Le pido que transmita las palabras de sincera compasión y apoyo a los familiares y prójimos de los fallecidos, así como los deseos de la más pronta recuperación a todos los heridos en esta catástrofe.
Atentamente,
V.Putin
Hay algo que curiosamente la izquierda no quiere mostrar: la asistencia al acto de Iván Cepeda en Barranquilla el pasado 7 de agosto.
Se habló de “desobediencia civil”, de resistencia y de movilizar al pueblo.
Pero cuando llegó la hora de demostrar esa supuesta fuerza en las calles, la convocatoria quedó muy lejos de lo que se esperaba.
¿Un liderazgo nacional y una convocatoria de apenas unas decenas de personas?
alrededor de 90 asistentes, estamos ante un fracaso monumental de convocatoria política.
Las redes sociales pueden construir relatos, pero las calles muestran otra realidad.
Y Barranquilla habló.