¿Y si… alguien se sintiera mejor sabiendo que yo existo?
¿Como fuera si alguien pensara en mi y sonriera?
¿Qué pasaría si mi recuerdo alegrara el día de alguien?
Me escribes en mensajes, mientras que yo te escribo en amores.
Mis ojos se ardén porque no parpadeo cuando te veo, se cansan porque tus mensajes ante la pantalla espero.
Mi boca se seca al esperarte bajo el sol, mi ropa se mojo aquel día que llovió.
Te dediqué 100 poemas, canciones y textos,
y te dediqué 100 mensajes, aunque también te escribí otros cuantos miles.
y te dediqué mis besos, risas, abrazos y lágrimas
No fue suficiente.
Pienso en ti todo el tiempo, en las cosas que podemos hacer y en las que hemos hecho. Tú solo piensas en el trabajo y lo molesto que yo puedo llegar a ser.
Busco pasar más tiempo contigo y pareciera buscas solo librarte de el.
Espero todo el día por verte, pero cuando te veo, tú no esperaste tanto por verme a mí.
La emoción de coexistir a tu lado me desborda. A ti no, no tienes más que pendientes y cosas por hacer.
Extraño que durmieras a mi lado, que te acostarás conmigo y que a veces yo te invadiera solo por buscar un poco más de ti.
Extraño tus botones, sus pestañas, tus camisas, sus orejas, tus palabras, sus acciones, tus mensajes.
Extraño la parte de mí que se llevaron consigo.
Y te extraño, extraño que tuvieras algo que decir y que me hiciera sentido
Extraño hablar contigo y que me hicieras ver realidades
Extraño tus ojos que nunca me vieron y extraño caminar con él
Extraño que me acompañe, que juegue conmigo y me mime
La añoranza del pasado que me hace cuestionarme si alguna vez me volveré a sentir así, no de la misma forma, pero sí con la misma intensidad, si es que otra vez un sentimiento me perdurará por la construcción mutua que le dábamos para mantenernos el uno en el otro.
Y entonces éramos felices, absolutos, sin mayores complicaciones que nosotros mismos como conjunto y como individuos. Te toqué, te sentí, te abracé, me miraste y te miré, te besé y cuando estabas por decirme algo, desperté, me di cuenta de que todo lo soñé.
Aferrados al querer hacer de esto un suceso único que marque nuestras vidas
Seres quebradizos, jugadores de realidades alternas, escritores de versos en la arena
Labios partidos, ojos llorosos, abrazos cálidos al alma.
Conocer el final y aun así decidir desconocerlo
Comprometerse con una causa perdida
Tiempo transcurriendo, congelado.
El entorno sucediendo, pero nosotros diferidos
Observadores de un suceso nuestro, espectadores de nuestros propios actos.
Interpretes de un poema que habla de nosotros, rapsoda de nuestra propia historia
Desesperados, enemigos del tiempo.
Obstinados en hacer llamar, lo que no es
Soberbios al creer que podríamos con esto
Arrogantes al no querer olvidarlo