Creo que la izquierda odia a Israel no tanto por antisemitismo (aunque algo habrá) sino porque es un caso de sociedad capitalista exitosa construida desde cero en menos de cien años frente a sus ojos, mientras que ellos solo tienen fracasos.
Sacaron del ropero los fuegos artificiales guardados desde el 2014. Y hasta salió Riquelme a darle de comer a la monada, ganando por penales y con un gol choreado. Me gusta que sigan en su burbuja de fantasía, mientras River les desnuda todas sus miserias. Habrá revancha pronto.