La impunidad como sello de la casa.
La misma FGR que no encontró motivos para investigar a Andrés López Beltrán ahora le extiende certificado de “frente limpia” a Rubén Rocha Moya.
No importan los reportajes, las investigaciones periodísticas, los señalamientos acumulados. No se investiga para esclarecer: se investiga para exonerar. Y ante cualquier cuestionamiento, la coartada de siempre: “ultraderecha”, “injerencismo”, “soberanía”.
Así Morena no fortalece la legalidad: la desafía. Y convierte a la Fiscalía en escudo del poder.