Francamente me parecen deleznables ese tipo de ataques. Hay que cuestionar su parcialidad, su nula ética, su inconsistencia jurídica y no lo que haga en el ámbito privado.
Ni conoces a la persona, ni entiendes el cómo funciona un vestuario o lo que pasa después de un partido. TODAS las camisetas, incluso las que usamos nosotros mismos, se van al suelo y se lavan después. Y más cuando celebras una victoria importante.