Akamasoa, la organización argentina donde mujeres construyen 80 viviendas, una escuela y un hospital para familias vulnerables | Por Nicolás Sturtz https://t.co/hLhWlwOSy4
A casi dos años de estas líneas, los conflictos siguen siendo los mismos y la realidad de los clubes, también. Y eso demuestra que el debate no pasa solo por habilitar o no habilitar inversiones privadas: hay muchos intereses y discusiones que van mucho más allá del rótulo “SAD sí o SAD no”.
¿Los clubes son de los socios? No del todo. ¿Sirve habilitar cualquier modelo de sociedad anónima como en algunos países? Tampoco. El problema es más profundo y necesita un análisis serio sobre qué puede servir y qué no, especialmente en un país tan futbolero y tan atractivo para el mundo como Argentina.
Los clubes deben seguir cumpliendo su rol social, cuidando su patrimonio, su historia y su identidad. Deben seguir siendo espacios democráticos donde los socios tengan participación real y donde la información sea transparente. Pero también es evidente que la mayoría necesita ingresos privados para sostenerse y desarrollarse.
Entonces, si la participación privada ya existe de hecho —muchas veces sin control, sin claridad y sin responsabilidad—, ¿por qué no pensar en un sistema regulado, transparente y ordenado? Países como Francia muestran un camino posible: allí está prohibido tocar instalaciones, juveniles, escudo o historia, pero sí está permitida la inversión privada con reglas claras. Los negocios se limitan al fútbol profesional; el club como asociación sigue siendo público, social y democrático.
Nadie puede negar que los clubes deben gestionarse con profesionalismo, orden y gente capacitada. Y nadie puede negar que muchos dirigentes llegan sin conocer realmente lo que implica administrar una institución, o incluso pensando más en beneficios personales que en el bien del club.
Por eso, la pregunta no debería ser “SAD sí o SAD no”. Todo modelo tiene ventajas y riesgos. La pregunta clave es otra: ¿qué le hace bien y qué le hace mal a los clubes? Y la respuesta siempre vuelve al mismo punto: reglas claras. Con reglas claras no hay mutuos voladores; con reglas claras se sabe quién entra, cómo entra y bajo qué condiciones; con reglas claras quien gestiona debe responder por las decisiones.
Lo contrario ya lo conocemos: acuerdos informales, manejos opacos y resultados a la vista.
Ojalá en algún momento podamos hacer cambios pensando en el bien de los clubes y del fútbol argentino, sin entregarle todo el poder ni al que invierte ni al que gestiona. Con transparencia, equilibrio y reglas claras, los clubes pueden seguir siendo de los socios, como siempre debieron ser.
Y es importante decirlo: esto no se trata de tomar partido por la AFA o por el Gobierno. Se trata de construir, entre todos, un sistema que proteja a los clubes y les permita crecer con transparencia, equilibrio y participación. Solo desde un esfuerzo conjunto el fútbol argentino puede tener un futuro mejor.
Me parece excelente lo que dice Almeyda.
Hace varios años escribí una extensa opinión, con una afirmación muy breve y sencilla, pero difícil de entender para muchos: el jugador de fútbol no es un robot. No alcanza con formarlos solo para competir.
La mayoría queda en el camino a los 21 años, sin saber cómo seguir con su vida. Y quienes llegan al profesionalismo tampoco cuentan con lo necesario para lo que viene.
El fútbol debe formar personas, no solo atletas. Dar recursos a los que no llegan para afrontar la vida.
Y a los que llegan, herramientas para superar adversidades, críticas, oportunistas y, SOBRE TODO, el día después del retiro.
Porque a los 35 o 40 años, todavía jóvenes, dejan lo único que hicieron toda su vida… y muchas veces no saben hacia dónde arrancar.
Algunos pueden tener dinero y aun así caen en depresión. Otros se quedan sin ingresos fijos de un día para otro, con los mismos gastos, y con el tiempo los problemas se acumulan.
No todo es dinero: lo que hace falta es apoyo, guía, acompañamiento y nuevas oportunidades.
Estoy convencido de que, con tiempo y mucho trabajo, las cosas van a cambiar.
Quizá a algunos les cueste entenderlo, y a otros no les resulten convenientes los cambios.
Pero el cambio llegará y los resultados se verán. Muchos dirán, ¿Sos loco? ¿Soñador? Si!. Un luchador, también.
@GRIGERAMARTIN@SanLorenzo Entiendo tu frustración y bronca, cuando quieras puedo sacarte varias dudas. Si nunca hablé es por respeto y porque no me interesa, mis cosas están muy claras. Te sorprenderías mucho, ya que traté con todos en todos los años, con la mayor predisposición y nunca cambió nada. Slds.
El mismo fútbol debe achicar ese %. Pero en muchos casos no se hace nada, las inferiores son consideradas un gasto en vez de inversión. Eso abre puertas a “vivos” y muchas cuestiones, que afectan directamente el % de quienes llegan a 1ra. Es gestión, visión a futuro, GANAS.
🇪🇸🧠 No dejen de leer estas declaración de Ander Herrera sobre la realidad de los juveniles de Boca Juniors que a su vez aplica para todos los clubes del fútbol argentino:
«Aquí los chicos están pensando en que tienen que salvar a la familia. Yo hablo mucho con la psicóloga del club y al menos el 85% de los chicos de las inferiores de Boca están en índices de pobreza familiar.
La psicóloga me contó que hay un chico del club que a veces no va a entrenar porque va a recoger cartón con los padres para ganarse la vida. Tu imagínate la presión que tienen esos chicos de llegar y de sacar a sus familias de la pobreza»
¿Puede un documental mostrar cómo están saliendo de la pobreza los que se hartaron de esperar?
Ojalá lo disfrutes tanto como yo. Interpela y nos demuestra que luchar por nuestra dignidad es el único camino para resurgir.
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"Para sustituir las calles creamos las academias, que achican el campo de aprendizaje. Si es social, porque te cobran. Si es profesional, porque solo hay sitio para los excelentes. La calle nos admitía a todos. Nos enseñaba del fútbol y de la vida".
✍️ Jorge Valdano (El País).
Excelente. Un crack contando lo que a tantos miles les pasó y pasará. Porque nunca se trabajó a fondo en lo que vendrá (lo bueno y lo malo) al arrancar una carrera, durante o al terminar. Desde el mejor del mundo al más normal. Mucho por escuchar y aprender. Mucho por hacer.
Muchas gracias a Diario El Litoral de mi querida Santa Fe, por compartir mi opinión de la semana pasada, publicada en mi cuenta de X.
Entre todos, siempre algo se puede mejorar. ⚽️❤️.
Fútbol Argentino: ¿SAD, si o no?
Es un tema muy complejo para una respuesta simple. Hay muchas cuestiones por analizar y mejorar en nuestro querido fútbol, para lograr no estancarse y estar en continuo crecimiento, a la par de las principales ligas del mundo.
Es un movimiento sustentable, solidario pero sin asistencialismo. Ayudan a construir casas para quienes no tienen un techo pero con ciertas condiciones.@animessina te presenta a Gastón y el proyecto Akamasoa.
Seguí #TelefeNoticias en vivo en https://t.co/akQDfBznFk
Y mucho que debería ser pensado como inversiones para obtener mejores resultados, son considerados gastos que se evitan porque los resultados a futuro no importan.
Ya va a cambiar!
Por desgracia, no es el 1ro y no será el últ jug o ex, que sufre así. Siendo jóvenes, no se los forma para lo que se les viene como prof o ex, se los utiliza como robot y máquinas de generar. Cuando “no sirven más” se los descarta. Muchos no logran superar un cambio tan grande.
😕DANIEL OSVALDO: DRAMÁTICA CONFESIÓN Y DESESPERADO PEDIDO DE AYUDA
📹A través de un vivo de Instagram, el exfutbolista de Boca, Juventus y la Seleccion de Italia se quebró y reveló el tormento por el que atraviesa.
https://t.co/niH4S4Frm0
Por más que hayan convivido con la presión, pateado penales a estadios llenos y se los vea indestructibles, NO fueron formados como se debe, ni para el antes, ni el durante, ni el después. Pero el día a día debe continuar, “hay cosas más importantes”.