Le dimos vuelta una semifinal del mundo a Inglaterra en 7 minutos, sobre la hora, metiéndolos en un arco, con el parche de campeón en el pecho y con Messi jugando con el alma. No hay más que esto, boludo. Vivimos historia
Tapia tiene que mandar a La 12 y las barras de todos los clubes a copar la parada. No existe otra forma de encarar el evento que se avecina el miércoles.