Tiene razón, la diferencia es abismal.
De un lado una cancha completamente gris sin identidad y del otro los colores del barrio y del club como marca la historia.
Jamás van a entenderlo y está bien que así sea, pero estamos perdidamente enamorados de esas benditas vias, esa bendita cancha, esa tierra y ese barrio sagrado. No hay nada más grande en este mundo que Brandsen 805. La superioridad estética me la paso por los huevos