No puedo elegir un sitio, hay trocitos de mí en todas partes y todos los lugares ocupan un trocito en mi corazón. Así, esté donde esté, siempre estoy lejos.
No sabes lo divertido
que puede llegar a ser
pisar charcos con treinta y tantos
y mojarse el alma,
andar ligero de equipaje,
y mandar un cohete a la luna
con los planes que hicieron por ti,
con la paga extra y el máster,
con el miedo a verse viejo y sin pareja.