Mi amigo Jesús Saldaña, cardiólogo en el hospital La Paz, iba en uno de los vagones Iryo accidentados.
No sabemos nada de él desde tuvo lugar el accidente.
Si alguien tiene alguna noticia sobre él, le ruego que me escriba.
Agradezco mucho la difusión.
La sentencia de la violación de Alves es brutal. Al margen del fallo, que podría haber sido mucha más pena, este párrafo de la sentencia es para que muchos se lo tatúen bien clarito: