Si finalmente ganamos el Mundial propongo que en lugar de bordar una segunda estrella convirtamos la que ya tenemos en una el doble de grande que la que tenga cualquier otra selección. En una súperestrella.
Separarnos de los diseños occidentales/americanos minimalistas afínes al capitalismo y volver a tener una estética nacional, artística y HUMANA sí que es prioridad nacional.
Wey una empieza viendo los partidos del mundial por diversión y termina investigando la influencia del evangelismo en la ruptura del tejido social de Latinoamérica, para pensarse 🚬